La cúrcuma ayuda a tratar la mastitis crónica


La mastitis crónica es una enfermedad mamaria que afecta al 0.20 por ciento de mujeres y no hay medicinas que la curen. No obstante, la solución podría estar en la madre naturaleza, específicamente en una raíz asiática que se usa en la gastronomía. ¿Será está la esperanza?





La mastitis crónica  es una enfermedad rara del seno que se presenta principalmente en mujeres en edad reproductiva, de 30 a 40 años. No se sabe cuál es la causa exacta, pero se postula que podría deberse a una  reacción auntoimune del propio cuerpo, que ataca por error a la proteína secretada por los ductos mamarios causando la infección.
Al desconocerse la causa no hay un tratamiento específico para curar la enfermedad, pero lo que ha surtido mejor efecto es el uso de corticoides en dosis altas, pero esos  corticoides  generan otras  enfermedades como el síndrome de cushing, hipertensión,  glaucoma, acné, seborrea.
“Eso hace que las pacientes a veces no cumplan con el tratamiento”,  destaca el ginecólogo Walter Andrade Mendoza, médico de la unidad de mastología del Hospital de Especialidades “ Teodoro Maldonado Carbo” de Ecuador, durante un simposio en el que planteó el uso de la cúrcuma para tratar la mastitis crónica granulomatosa.
¿La cúrcuma cura?
Hace ya bastante tiempo  se habla sobre las propiedades curativas de la cúrcuma, sobre todo en el tratamiento del cáncer. Incluso hay investigaciones científicas europeas y estadounidenses que le atribuyen efecto positivo en el combate de los tumores malignos, pero por primera vez un médico latinoamericano demuestra que la cúrcuma, una raíz de origen asiática que se usa para preparar comidas,  es eficaz para tratar la mastitis crónica. La mastitis crónica  puede ser infecciosa (puede ser producida por  tuberculosis, microbacterias y virus)  o no infecciosa (granulomatosa o periductal).
“La cúrcuma se usa mucho en  el tratamiento homeopático  para los trastornos articulares, para las artrosis, tiene un  efecto similar al diclofenaco. Esta raíz contiene curcumina,  una sustancia que posee propiedades antioxidantes e inflamatorias,  lo cual significa que puede disminuir la hinchazón y la inflamación. Sus efectos están comprobados en la reducción de inflamaciones y afecciones de la piel como eczemas”, señala el doctor Andrade.
Pero no todas las pacientes con mastitis crónica pueden consumir cúrcuma. Quienes sufren de gastritis o úlceras deberían tener cuidado debido a que  la planta tiene  efecto inmunomodulador (estimula o deprime el sistema inmunitario) similar a los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINEs), el cual  puede empeorar la enfermedad gastrointestinal.
¿Cómo se debe consumir  la cúrcuma?
Según el médico, se debe ingerir 20 gramos diarios de cúrcuma, dos veces al día y durante tres meses,  disuelta en agua o incluyéndola en la sopa o en las ensaladas. La cúrcuma puede conseguirse en polvo o en raíz fresca y natural, y puede usarse también como condimento cotidiano para hacer las comidas. Solo asegúrate de que sea verdaderamente cúrcuma asiática.
“Las pacientes que consumieron cúrcuma todos los días  no tuvieron  reactivación de la enfermedad. De dieciocho  pacientes a las que se le dio cúrcuma,  doce ya no tenían la patología en tres meses. Vimos que este resultado no solo era clínico, sino imanológico porque cuando repetíamos la ecografía la masa que tenía cuatro centímetros se había reducido a un centímetro,  ya no tenía bordes irregulares, no se veía lesiones intraquísticas,  la vascularización había  desparecido,  y a los seis meses no teníamos patología”, cuenta ilusionado el doctor.
Una enfermedad difícil de tratar
Debe quedar en claro que la mastitis crónica no tienen cura, pero puede ser tratada exitosamente con sustancias naturales como la cúrcuma, que no tiene ninguna nocividad ni efecto secundario como los corticoides, que generan enfermedades secundarias como las que ya hemos mencionado.
Por su agresividad y su naturaleza, la  mastitis crónica puede confundirse con el cáncer de mama inflamatorio,  que es un cáncer de mal pronóstico y rápida progresión, pero a pesar de ello esta enfermedad no aumenta riesgo de malignidad.
Para el médico ecuatoriano, el mal diagnóstico o el mal tratamiento de la mastitis crónica empeora la enfermedad o la vuelve resistente al tratamiento con fármacos.
“Algunas pacientes ya han sido manipuladas y llegan a la consulta con una serie de antibióticos que fueron prescritos; pasaron por macrolidos, ciclofosfamida, quinolonas,  y la paciente tiene periodos en los que  se cura la patología y después de un cierto tiempo otra vez aparece la enfermedad. Lo común es que  cuando sospechamos que es una mastitis infecciosa se hace  un cultivo y el resultado sale estéril, esto ya nos da el antecedente de que estamos tratando con un proceso inflamatorio y no infeccioso. La único cierto en medicina es   que el  diagnóstico lo da la histopatología, la cual  nos confirma que es mastitis crónica”, señala
Atenta a los síntomas
Suele presentarse con una masa o bulto irregular, doloroso; hay inflamación,  enrojecimiento y   congestión del seno. En  ocasiones puede haber fístulas (herida por donde drena la infección) y úlceras, retracción del pezón e inflamación de  los ganglios a nivel de las axilas del mismo lado donde  se encuentra  lesión. Todas estas características son típicas  de una enfermedad maligna, por eso es que se dice que la mastitis crónica puede confundirse con el cáncer de mama inflamatorio y viceversa. Por ello también se dice que el 50% del diagnóstico de mastitis crónica suele ser erróneo: puede ser visto como un cáncer cuando no lo es, o puede ser cáncer y se le trata como mastitis crónica. Es por ello que el médico alerta que una enfermedad mamaria sospechosa debe  pasar por  examen de histopatología, es decir, debe estudiarse las células y el tejido enfermo mediante el microscopio y por un patólogo especializado en diagnosticar enfermedades del seno.
 “Actualmente no es conveniente hacer ningún procedimiento abierto (biopsia con cirugía) en mama porque nos entorpece el tratamiento definitivo. Para eso contamos con una  aguja gruesa, que es la aguja  trucut,  que nos permite obtener una muestra de la lesión por vía ecográfica para poder hacer el diagnostico histopatológico  de la enfermedad”, precisa el médico.

¿La mastectomía  es la solución?
Foto captura de pantalla
El doctor Andrade señala que la cirugía –la mayoría de pacientes tiene más de dos cirugías en la misma mama-  puede complicar más la mastitis crónica por contagio de las partes sanas del seno, por lo que le parece más adecuado hacer la mastectomía,  aunque considera que es un tratamiento muy drástico y no  habitual.
“Lo que ha dado una respuesta al cien por ciento efectiva de curación es la mastectomía, pero estamos hablando de una mutilación de una paciente por una lesión benigna. Hay un dilema en este tema. ¿La intervengo quirúrgicamente para quitarle la enfermedad? No, porque la enfermedad es inmunológica y va a volver a aparecer. El problema es que en el momento que retiramos la lesión terminamos contaminando el resto de la mama y tenemos más lesiones en otras  partes  de la mama, por eso no se recomienda la cirugía y si se hace cirugía es  mejor una mastectomía, que consigue el cien por ciento de curación”, señala.


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Senos Libres es un informativo digital temático sobre prevención de Cáncer de Mama ideado y publicado por Dione Blas.

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