"El estilo de vida influye en las posibilidades de que se incremente o no el cáncer de mama"



Tener su primer hijo antes de los 30 años, comer sano, hacer ejercicios, no fumar y no beber alcohol en exceso son algunos estilos de vida que se pueden practicar o modificar para reducir el riesgo de cáncer de mama. ¿Tu estilo de vida será el adecuado? Entérate en esta nota.



¿Cómo vives? Con esa pregunta se resume el  estilo de vida de cada persona. El estilo de vida es un factor muy importante  que protege o incrementa el riesgo de una enfermedad. Precisamente los  estilos de vida inadecuados pueden llevar a que el cáncer de mama se convierta en una epidemia debido a que esta neoplasia se ha vuelto incontrolable. Todas podemos detenerlo modificando el estilo de vida que se puede modificar.

Para entender mejor este asunto entrevistamos al médico oncólogo Javier Manrique Hinojosa, Director Ejecutivo del Departamento de Promoción de la Salud, Prevención y Control Nacional del Cáncer de Perú. 

Doctor, para entendimiento del público, ¿a qué se refiere el estilo vida?
Son aquellas características que hablan de la forma cómo vivimos, cómo interactuamos, qué realizamos, y esas características van a incrementar o no las posibilidades para enfermar.
¿Se puede saber en qué porcentaje influye el estilo de vida en la prevención o desarrollo del cáncer de mama?
No, porque eso es variable debido a que  cada persona tiene su respuesta a cada uno estos factores o características, por tanto  no es cuantificable aún. Todavía hay muchas cosas que tenemos que reconocer. Hay porcentajes de herencia genética; heredamos estilos de vida. Hay familias fumadoras que probablemente tengan nietos fumadores con el riesgo desarrollar la enfermedad. Llegar a cuantificarlo es muy importante, pero no es lo  más importante.
¿Por qué el cáncer tiene mayor incidencia en  poblaciones con mejores condiciones de vida?
Porque aquellas mujeres  tienen diferentes estilos de vida. Por ejemplo, el cáncer de cuello uterino,  que se da en las zonas  más pobres, está generalmente asociado a hacinamiento,  a promiscuidad, a mala higiene, que son factores que desarrollan  este tipo de cáncer. En las sociedades de mayores recursos no prevalece el cáncer de cuello uterino sino el cáncer de mama. ¿Por qué? Porque el estilo de vida de las mujeres con mayores recursos económicos es diferente. Estas mujeres  generalmente tienen su embarazo después de los 35 años, usualmente no dan de lactar, y eso es un factor de riesgo para cáncer de mama. Otras reciben  terapias de reemplazo hormonal para combatir la menopausia, y ese estilo de vida se asocia con riesgo de cáncer de mama.  Pero esto no quiere decir que en las zonas pobres el cáncer de mama no existe. En esas zonas el cáncer de mama ha aumentado debido a que  las condiciones de vida  han cambiado. Ya no tenemos  pobreza extrema, la capacidad adquisitiva ha ido mejorando, y eso ha llevado a que la población cambie sus hábitos. Ahora comen más carne, comen más comidas chatarra y se van viendo las consecuencias.
El estilo de vida también es comer sano. ¿Qué tan importante es la dieta en la prevención del cáncer de mama?
Es muy importante porque las dietas saludables reducen las posibilidades de enfermar. La alimentación tiene que ser balanceada y equilibrada, donde deben primar las frutas y vegetales frescos. Las crucíferas y los sulfarafanos reducen el riesgo de desarrollar cáncer. ¿Qué son crucíferas y sulfarafanos? Son el   brócoli, la  coliflor, la lechuga, los rabanitos, la col o repollo. Están al alcance de todos, al igual que la cebolla y el ajo, que son muy importantes en la dieta.
No sé si es un mito o es verdad, ¿pero qué hay de las carnes rojas? Se dice que en Argentina y Uruguay el cáncer de mama tiene alta incidencia precisamente porque  en esos países se consume mucha carne roja.

Eso  no es tan real. La Agencia Internacional de Cáncer calificó la carne roja  y le puso en riesgo 2A, que significa que  es probable. ¿Es realmente la carne sola la que incrementa el riesgo? ¡No! Es la forma cómo la preparamos, con qué frecuencia la consumimos y con qué otra comida la combinamos. La carne roja no es mala, pero hay que reducir su consumo y de preferencia hay que comerla sancochada y de  vez en cuando  frita o  la  parrilla.
El sobrepeso es fruto del estilo de vida que llevamos. ¿Qué rol juega la estimulación del cáncer de mama?
En las mujeres que ganan sobrepeso en la postmenopausia el tejido tiene un rol importante, ayuda a transformar la hormona estrona, que hasta ese momento tiene una capacidad muy débil, en un  estrógeno más activo que sirve de estimulación del cáncer. (La mayoría de los cánceres de mama están asociados a la actividad del  estrógeno).
La alimentación saludable tiene que ir acompañado de la actividad física, ¿es imprescindible, verdad?
Indudablemente. La actividad física evita  la acumulación de especies reactivas de  oxigeno que van a generar daño en nuestro material genético. Se recomienda hacer por los menos 30 minutos de ejercicios diarios, que puede ser caminar, subir escaleras, practicar algún deporte o hacer algo que nos de movimiento, actividad. Es importante el equilibrio energético con el control de peso. (Dione Blas).

Comparte en Google+

About Senos Libres

Senos Libres es un informativo digital temático sobre prevención de Cáncer de Mama ideado y publicado por Dione Blas.

0 comentarios:

Publicar un comentario