Una ingeniera industrial nos cuenta su pelea contra el cáncer de mama


Cecilia Ubillus tiene 46 años y desde hace cuatro pelea contra el cáncer de mama. A pesar de que el tumor que tenía era un cáncer in situ –se dice que es el menos malo de todos los tipos de cáncer de mama–, ha tenido que perder un seno por prevención. Después de recibir quimioterapias y radiación, ahora su tratamiento se concentra en tomar diariamente  pastillas de Aromasin, un inhibidor que disminuye  la acción del estrógeno, hormona responsable de  estimular el desarrollo de tumores malignos en la mama. Este es su testimonio.


¿Cómo tomaste la noticia de que tenías cáncer de mama?
Al principio con un poco de confusión porque  yo hace tres meses venía de hacerme mis chequeos;  mi mamografía, mi ecografía,  todo estaba muy bien, pero de pronto me encuentro con ese diagnóstico. Para mí en realidad fue una sorpresa, pero inmediatamente cambié el chip. No podía darme licencia para deprimirme porque tengo dos pequeñas (Vania de 7 y Mía de 8 años), que en ese entonces tenían  tres y cuatro años. Ellas sabían que había ido donde el doctor y no podía regresar llorosa o nerviosa. La verdad me encomendé a Dios, pensé muchísimo en ellas y me llené de tranquilidad.
¿No te devastó la noticia?
Definitivamente,  sí. Pero como bien me explicaron  los doctores yo estaba en el estadio 2B, si bien  es cierto que no era tan temprano como el estadío uno, estaba en un estadío determinante. Sabes que esta enfermedad es impredecible, en cualquier momento puede cambiar, pero yo soy una mujer de fe. Yo la verdad me encomendé muchísimo en Dios, pensé mucho en mis hijas y en realidad esa ha sido mi fuerza, el motor para que yo afronte de manera positiva esta enfermedad.
¿Cuánto de fe hay para superar y llevar de buen ánimo el cáncer?
Yo creo que es un cincuenta por cincuenta. Yo, durante el tratamiento, he visto a personas que el mal los ha vencido. En definitiva soy consciente, hasta el momento, que las cosas para mí pueden cambiar, pero trato de concentrarme de manera positiva, trato de tener esa fuerza pensando en mis hijas. Pongo mucho de mí. Yo, a diferencia de otros pacientes, no he sentido los síntomas de la quimioterapia. Las quimioterapias no han sido agresivas conmigo. Los he llevado muy bien. Yo siempre he comido y me he alimentado muy bien, nunca dejé de perder el sabor de la comida.
¿Has pensado por qué te dio el cáncer?
¡Por supuesto que he pensado! Pero no lo puedo identificar. A veces he gastado energía en querer saber cómo, dónde, porqué, pero no le encuentro respuesta. Yo no tenía ningún factor de riesgo, yo no estaba cerca de los cincuenta años; en aquel entonces recién había cumplido cuarentaidós, era deportista, comía saludable, no fumo, no bebo. Tenía una vida  sana,  una vida familiar tranquila, sin antecedente de cáncer.  Pero me tocó.
¿Y qué tipo de cáncer tienes?
Ese cáncer es el menos malo de todos, mayormente solo requiere cirugía. ¿Por qué decidieron hacerte radiación y quimioterapias?
Lo que pasa es que no  tenía tumor definido, sino tenía micro tumores alrededor. Si bien es cierto que el tumor principal era grande y era el in situ, tenía varios alrededor. Por eso tuvieron que hacerme también radiaciones. En realidad tampoco me hubiera correspondido si solo hubiera sido el tumor in situ, pero los micro tumores cambiaron todo. Tenía chiquititos, imperceptibles,  por eso es que también me  sacan los ganglios por temas de prevención.
¿Piensas en el mañana, en el futuro?
Sí, y positivamente. Yo cuento año a  año que el tratamiento preventivo de los siete años con Aromasin culmine porque esto tiene sus efectos secundarios, como dolor de articulaciones, y yo ya quiero terminar con eso y con la Triptorelina que me aplico cada doce semanas. Yo me veo con mis hijas ya más grandes, más independientes, y voy a estar libre de ese tratamiento, pero con mis controles anuales que es lo que me va a seguir  tocando. Pero me veo mejor.
Las mujeres que pasan por la experiencia del cáncer de mama dicen que la enfermedad les cambió la vida para bien. ¿Tú también has experimentado eso?
La verdad que no, porque yo siempre he sido muy positiva. Pero sí debo decirte que el cáncer me hizo ser más consciente de la muerte. Yo lo veía algo lejano, pero ahora soy más consciente de que eso llega en cualquier momento. Y no sólo por el cáncer, puede ser por un accidente o lo que sea.  Siempre ocurren cosas inesperadas. Yo no tengo ningún riesgo para haber padecido de cáncer, sin embargo lo tengo, y estoy en la lucha. (Dione Blas).

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Senos Libres es un informativo digital temático sobre prevención de Cáncer de Mama ideado y publicado por Dione Blas.

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