This content comes from a hidden element on this page.
The inline option preserves bound JavaScript events and changes, and it puts the content back where it came from when it is closed.
Click me, it will be preserved!
If you try to open a new ColorBox while it is already open, it will update itself with the new content.
Updating Content Example:
Click here to load new content
Hace un tiempo anoté su nombre en una libreta de apuntes, cuando nos conocimos a vuelo de pájaro en un evento organizado por Senos Libres. No tenía certeza de que fuera paciente de cáncer de mama, pero igual me animé a llamarla. Me identifiqué, le dije que me interesaba contar con su testimonio, pedido más que suficiente para iniciar una charla extensa y cordial. Ella es Rosario Kuang, una exitosa contadora que trabaja como asesor de costos de una importante empresa. Tiene 53 años, es soltera y, obviamente, es paciente de cáncer de senos desde el 2003.
- ¿En qué circunstancia descubres que tenías cáncer?
Fui a hacerme un control ginecológico y al evaluarme las mamas determinaron que existía un bultito; me recomendaron hacerme la mamografía y luego me dijeron que era mejor hacerme la biopsia.
- Eso ya era más serio
Si, porque en mi familia, la hermana de mi mamá, ya había tenido cáncer de mama, y estaba preocupada. Como yo he sido asesora del seguro social, busqué a médicos propiamente del seguro, y ahí uno de ellos me dijo que, efectivamente, se notaba que era cáncer y al hacerme la biopsia confirmaron el diagnóstico.
- ¿Cómo lo asumiste?
Bastante asustada, triste, pero el miedo solo me duró un día. Ese día lloré, me derrumbé, pero al ver a una de mis sobrinas muy triste, tuve que ponerme fuerte. Le dije que no llorara, que no me iba a morir, que iba a salir adelante.
- Te hicieron mastectomía, ¿supongo fue la etapa más difícil de todo el problema?
No, la verdad no me impactó tanto, no sé porqué. En casa todos pensaban que me iba a afectar porque yo era muy detallosa, pero no me desmoralicé. Para mí lo más importante era vivir porque tengo a mi madre postrada en cama hace doce años a causa de un aneurisma.
- ¿Lograste reconstruirte la mama?
No, aunque hay momentos en que me ha pasado cada cosa (risas)… como cuando la prótesis se mueve del lugar y está por otro lado. Pero esas incomodidades lo sientes más si vas a una fiesta y vistes coqueta, pero en mi vida diaria no me hago problemas. Me han sugerido reconstruirme, pero no me anima mucho saber que tengo que pasar por más cirugías, la verdad lo he dejado ahí.
- Llevas cinco años con la enfermedad, ¿cómo va tu caso?
Bien, me chequeo cada cuatro meses, pero los médicos están pendientes de mi seno derecho porque tiene microcalcificaciones (las microcalcificaciones ameritan un seguimiento por su riesgo de convertirse en cáncer). No recibo medicamentos porque mi cáncer es negativo a los estrógenos. Considero que tengo un buen diagnóstico, no sé si porque también confío mucho en mi médico, que me alienta bastante. Cada vez que voy pasando una etapa, él me felicita; no es de esos médicos negativos.
- Una enfermedad como el cáncer también afecta la actividad laboral, ¿cómo fue en tu caso?
Felizmente tuve un apoyo bárbaro de mi compañía. Me dieron un soporte tremendo a pesar que yo soy independiente. Nunca me quitaron el servicio de la asesoría, hice los trabajos desde mi casa.
¿Crees que el antecedente familiar fue tu mayor factor de riesgo para tener cáncer?
Si, pero también está que no he tenido hijos. Pienso también que influyó el ritmo de vida, el estrés. Dos años viví momentos difíciles con el fallecimiento de mi papá y mi mamá en cama con el aneurisma. Supongo también que influyó el cigarro. A mí me gusta cantar y siempre estaba en el karaoke y antes en los karaokes mucha gente fumaba y yo considero que fui un receptor pasivo.
- ¿El cáncer cambió tu vida?
Sí, ahora trato de no estresarme. Antes ni almorzaba, me pasaba el día de largo, y eso también creo que contribuye a la enfermedad.
- La experiencia que uno vive ayuda a otras mujeres. ¿Qué quieres decirle a ellas?
Yo quisiera dirigirme especialmente a las jóvenes, que a veces ven la vida a la ligera, acelerada, fuman, no contemplan que deben tener cuidado con el ritmo de su vida, de su salud, de su alimentación. Tienen que prestar más atención a su salud. Tiene que chequearse siempre, estar pendiente de sus controles, que no tengan miedo a las mamografías, peor es pasar otras cosas.
Busca tu foto y descárgalo haciendo clic en el siguiente enlace: http://www.flickr.com