This content comes from a hidden element on this page.
The inline option preserves bound JavaScript events and changes, and it puts the content back where it came from when it is closed.
Click me, it will be preserved!
If you try to open a new ColorBox while it is already open, it will update itself with the new content.
Updating Content Example:
Click here to load new content
¿Los investigadores han encontrado que algunas comidas pueden tener una función protectora contra el cáncer, como por ejemplo las frutas y las verduras, según se desprende del último Congreso Latinoamericano de Nutrición, que atribuye el 35% de las muertes por cáncer a una mala dieta.
Aquí les presentamos 10 claves para tener la alimentación adecuada para reducir posibles tumores cancerígenos.
En América Latina más de 124 mil personas han desarrollado cáncer en solo un año, siendo una de las principales causas el sobrepeso originado por el consumo excesivo de grasas
La obesidad genera desórdenes metabólicos relacionados con hormonas que participan en el desarrollo de varios tipos de cáncer, como el de estómago, esófago y mama.
Es mejor el azúcar natural de las frutas que aquellos azúcares que consumimos a través de las gaseosas, postres o dulces. Estos se deben comer solo un par de veces por semana, y en porciones pequeñas.
Come más pescado, es una fuente rica en ácidos grasos omega 3 y 9. Las carnes rojas, al igual que el azúcar refinado, es dañino en exceso, sobre todo si se cocina a altas temperaturas y por tiempo largo. Se recomienda consumir pescado tres veces por semana y carne solo una vez, en lo posible al horno o hervido.
Cuando los alimentos se cocinan a temperaturas altas sobre una llama abierta, como el asado al carbón o a la parrilla, se modifican las moléculas de la carne y se generan hidrocarburos aromáticos que son cancerígenos. No obstante, no está prohibido degustar una buena parrilla de vez en cuando, pero es preferible optar por la moderación y evitar sobrecargarlas porque son nocivas para el organismo.
Los jamones, los tocinos y cualquier alimento ahumado que utilice preservantes para su elaboración y conservación, están prohibidos porque a estos productos se les suelen agregar nitritos y nitratos que son elementos contaminantes, además de ser causante de la obesidad. Además son riesgosos por su método de cocción. Su consumo debe ser ocasional, en reuniones o situaciones esporádicas.
Según la Asociación Americana de Oncología Clínica, el alcohol eleva el riesgo de cáncer bucal, de laringe, de esófago,mama, colón e hígado. Si bien no se sabe exactamente por qué, los científicos creen que se debe a la exposición a químicos que se producen cuando el alcohol se metaboliza en el cuerpo.
En el cuerpo tenemos millones de moléculas de oxígeno. Algunas se vuelven inestables y peligrosas y se les conoce como radicales libres. Estas atacan los cromosomas. Cuando esto ocurre, las células pueden empezar a multiplicarse en forma descontrolada y así se inicia el cáncer. Las plantas, gracias a sus antoxidantes, tienen capacidad de producir compuestos moleculares que actúan como escudos para protegerse del oxígeno de estas moléculas salvajes.
Como zanahorias, tomates, brócoli, coliflor, ajo, cebolla. En el día se debe comer cinco porciones de frutas y verduras.
Su alto consumo disminuye el riesgo de cáncer colorrectal, porque reduce la cantidad de tiempo que los desechos –que a menudo tienen sustancias cancerígenas– viajan a través del colon. Además, los alimentos ricos en fibra reducen los niveles de estrógeno y de testosterona, con efectos protectores de los
cánceres de mama y colon.
Son mejores los quesos y leche descremados para evitar agregar grasas a nuestra dieta. De ningún modo se debe suspender su consumo porque sus nutrientes, como el calcio y la vitamina D, son efectivos contra el cáncer colorrectal.
Busca tu foto y descárgalo haciendo clic en el siguiente enlace: http://www.flickr.com