Quistes en mujeres mayores de 40 años: ¿hay riesgo de cáncer de mama?

Los quistes de la mama no son tumores, no se consideran una enfermedad, pero pueden tener algún riesgo si presentan  ciertas características que deben ser  descartadas con más estudios clínicos.

Los quistes mamarios son benignos, pero ¿qué pasa si aparecen quistes en mujeres mayores de 40 años? ¿Hay mayor riesgo de cáncer de seno?
Sobre este problema hemos conversado con el médico  Jesús Arias Fermín, cirujano oncólogo de mama de la Unidad de Mastologia Valencia (UNIMAS) de Venezuela, quien  aclara más de una duda en esta nota.
Se dice que los quistes mamarios son frecuentes entre los 40 a 50 años de edad, ¿a qué se debe esa prevalencia?
En realidad la máxima incidencia de los quistes mamarios y en general de la llamada condición fibroquística de la mama,  comienza a partir de los 30 años de edad y disminuye después de la menopausia que generalmente es a los 50 años. Se debe fundamentalmente a la influencia de las hormonas y a la atrofia fisiológica que sufre la glándula mamaria y que suele llegar a niveles máximos  a lo largo de ese período de la vida, durante el cual otros factores, como el sobrepeso, el sedentarismo y la mala alimentación,  favorecen la aparición de los quistes y la fibrosis mamaria. Resulta muy importante que las pacientes entiendan que los quistes no son lesiones tumorales, sino que aparecen como resultado de una alteración en los mecanismos normales de desarrollo e involución de la glándula mamaria. Solo en los raros casos en que aparecen cambios proliferativos en los quistes mamarios,  pudieran llegar a tener importancia patológica (son los llamados quistes complejos) que aparecen en no más del 5% de los casos.
¿La mamografía es suficiente cuando se diagnostica quiste o es imprescindible hacer biopsia teniendo  en cuenta que a partir de los 40 años  el riesgo de cáncer de mama es latente?
El método de elección para el diagnóstico de quistes mamarios no es la mamografía sino la ecografía mamaria. De hecho muchas veces los quistes pueden no ser visibles en la mamografía y cuando se realiza el eco mamario como método complementario por excelencia,  aparecen los quistes. La idea fundamental que me gusta transmitir es que las pacientes necesitan ambos estudios para lograr un mejor diagnóstico y control. Cuando los quistes son simples, pequeños y poco sintomáticos se pueden observar periódicamente hasta determinar su evolución sin necesidad de vaciarlos con la punción aspiración con aguja fina (PAAF). Por el contrario,  si son grandes y/o muy sintomáticos,  es necesario vaciarlos mediante la  PAAF, y este líquido debe ser estudiado citológicamente como parte del protocolo de diagnóstico (no es una biopsia sino una citología). Por su supuesto que si la ecografía revela que el quiste es complejo (tabicado, de paredes deformes o con evidencia de lesiones papilares intraquísticas),  se hace aún más importante la realización de PAAF e incluso en casos seleccionados biopsias ecoguiadas con aguja gruesa o  biopsias quirúrgicas, por lo que cada paciente debe ser valorada por un mastólogo para poder tomar la decisión más adecuada.
¿A qué se refiere cuando dice que el quiste es tabicado?
Es que tiene membranas internas que lo dividen en varias cavidades diferentes. Las paredes de los quistes simples son normales, lisas,  pero a veces las células de esas paredes   se multiplican formando nodulitos, irregularidades, papilar (son como verrugas) que hacen deformar la pared y a veces forman  estructuras grandes que se llaman papilomas intraquísticos. Son tumores generalmente benignos,  pero a veces no es así. De allí su importancia.
Dr. Jesús Arias, cirujano oncólogo de mamas.
¿Qué riesgo supone para una mujer de 40 años a más  tener quiste complejo?
El riesgo es considerado muy bajo ya que de los quistes complejos,  que son el 3% a 5 % de los quistes, menos del 8% resultan ser carcinomas de mama. En otras palabras, la mayor parte de las veces los quistes complejos se deben a lesiones proliferativas benignas y entre ellas algunas requieren cirugía y otras pueden contemporizarse, es decir,  mantener en observación. Se indica revalorar a la paciente cada cierto tiempo, por ejemplo cada seis meses, para ver que ha pasado con las lesiones o los quistes.
¿En qué casos se opta por la cirugía y en qué casos solo se determina hacer seguimiento al quiste?
En la práctica  la cirugía para el tratamiento de un quiste en muy poco frecuente, la mayor parte de las veces la evolución natural de los quistes con tratamiento médico o incluso sin el,  permite que la condición  se autolimite. Solo en aquellos casos en que los quistes son muy sintomáticos, de gran tamaño y recurrente (que se vuelven a llenar rápidamente después de su vaciamiento por punción), se pudiera considerar la necesidad de cirugía.  Como mencionamos en la pregunta anterior, en ocasiones los quistes complejos deben ser operados.
¿Una mujer con quistes tiene más riesgo de tener cáncer de mama?

No. Recordemos que los quistes mamarios no son una enfermedad, no son tumores ni lesiones proliferativas, sino el resultado de una anormalidad en el desarrollo e involución de la mama. Así que en líneas generales las mujeres con quistes mamarios tienen el mismo riesgo de desarrollar cáncer de mama, que una mujer que no tiene ningún quiste.
¿Qué puede ocurrir con un quiste simple que no causa molestia y no crece? ¿Cuál es su evolución?
Puede persistir invariable por muchos años y con el tiempo desaparecer.
¿De qué tipo de quistes hay que tener más cuidado? ¿Por qué?
Solamente de los quiste complejos,  y como ya he mencionado, en muy pocas oportunidades son realmente peligrosos.


Senos Libres

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