Las píldoras anticonceptivas se asocian con el cáncer

Los alimentos ricos en grasa, las píldoras anticonceptivas y las hormonas para combatir las molestias de la menopausia, son factores que contribuyen al desarrollo del cáncer de mama. ¡Cuidado con lo que ingieres!



El cáncer de seno  es el tipo de cáncer más común en las mujeres junto al cáncer de cuello uterino. Afecta principalmente a pacientes entre 55 y 65 años de edad, pero no por ello las  mujeres de menoR edad están libres de la enfermedad. El riesgo para las más jóvenes está ahí, al acecho.
 El cáncer  se presenta en forma de nódulo (así le llaman los médicos) –es decir en forma de “bolitas” o “bultito”- y es de consistencia dura. No duele y crece con bordes irregulares, o sea no es una “bolita” exactamente  redonda. Puede crecer tan rápido como muy lento. Algunos tumores alcanzan el tamaño de una canica en cinco o diez años, otros en tiempo record.  Por eso es importante hacerse la mamografía periódicamente. “La mamografía puede descubrir el cáncer en fase de microcalcificaciones agrupadas, antes de convertirse en nódulos”, dice la mastóloga Fabiana Baroni.
¿QUÉ AUMENTA EL RIESGO DE CÁNCER DE MAMA?
Según la doctora Baroni, el riesgo aumenta con el uso de anticonceptivos orales por más de diez años antes del primer embarazo; por el uso de  terapia de reemplazo hormonal después de la menopausia (en especial por un período superior a cinco años ) , tener familiares de primer grado con cáncer de mama, haber tenido la primera menstruación a una edad temprana (antes de los 11 años) , tener la menopausia muy tarde (después de los 55 o 60 años) ,  dar a luz a su primer hijo después de los 30 años,  no haber procreado nunca, y  tener sobrepeso o ser obesa. Uno o varios de estos factores pueden estimular el desarrollo de cáncer de mama.
La exposición a las hormonas femeninas aumentan el riesgo porque son los que alimentan el proceso tumoral. La relación entre una cosa y otra es tan íntima que las mujeres tienen cien veces más riesgo de desarrollar un tumor de mama en comparación a los hombres. El envejecimiento también tiene una  gran responsabilidad en el desarrollo de esta enfermedad porque a medida que las células de nuestro organismo envejecen, pasan por procesos diferentes que producen cáncer. Si una mujer vive hasta los 80 años, la chance de que tenga cáncer de mama es de 12 por ciento, aunque la incidencia se concentra en la etapa de los 40 a 60 años.

¿CÓMO PODEMOS EVITAR EL CÁNCER?
La incidencia irá en aumento a lo largo de los años, principalmente en los países más desarrollados o con mayor crecimiento económico. ¿Cómo así? Cuanto más dinero mueven los países,  la gente consume más y cambia sus hábitos de vida. Se considera que la alta ingestión de grasas, el uso de hormonas, a la que se suma los embarazos tardíos (cada vez hay más madres añosas), serán factores relacionados con el aumento de cáncer de seno. De acuerdo al oncólogo Rafael Guendelmann, la prevención de este tipo de cáncer se divide en dos fases:
Prevención primaria: tener alimentación saludable, hacer ejercicios, evitar el sobrepeso y la obesidad, y no fumar por nada del mundo.
Prevención secundaria:  hacerse  la mamografía anual a partir de los 40 años, incluyendo el chequeo médico especializado. De ser posible,  buscar un mastólogo,  que es el o la  especialista en enfermedades del seno. Y de no haber  esta especialidad en tu zona, busca a un ginecólogo.

Senos Libres

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