¿El ají bloquea el desarrollo de cáncer?

Más de una vez habrás escuchado decir que el ají“tiene efectos beneficiosos en la prevención del cáncer”. Pero también habrás escuchado decir que irrita el  estómago y causar úlceras. ¿Cuál es la verdad? ¿Comemos ají para prevenir el cáncer? Descubre la verdad en esta nota.


Según un estudio de la Universidad de Nottingham (Reino Unido), el ají  puede eliminar células cancerosas al atacar a las mitocondrias de estas células impidiendo que generen energía. Las mitocondrias son unas células (heredadas de nuestras madres) que tenemos dentro de todas nuestras células y que permiten la respiración de estas últimas. A cambio, las mitocondrias reciben nutrientes. Es lo que se llama una relación de simbiosis en la que las mitocondrias sin nutrientes no pueden vivir y las células sin mitocondrias tampoco, al no poder respirar.
El estudio se demuestra que las vaniloides, la familia de moléculas a la que pertenece la capsaicina, se pegan a las proteínas en la mitocondria de la célula cancerosa e induce la muerte de la célula cancerosa sin dañar a las células sanas vecinas.
Todos los pimientos incluyendo ajíes, pimientos, etc. contienen más o menos capsaicina. Su utilidad en la naturaleza, en las plantas, es que les sirve de protección contra los animales herbívoros.
 Contrariamente a lo que se podría pensar, el es una fuente muy importante de beneficios nutricionales. Así, el  ají aporta vitaminas como la vitamina A y la vitamina C. El consumo de ají ha demostrado acelerar el metabolismo además de ser beneficiosos en la prevención de enfermedades cardiovasculares. Incluso, un estudio realizado en la Universidad de Tasmania (Australia) sugiere que el consumo de ají en una dieta disminuye el riesgo de diabetes en la población obesa y también reduce los requerimientos de insulina, lo que podría ser muy beneficioso para los pacientes diabéticos.

Capsaicina, la molécula que causa el picor
El ají y otros picantes tienen una molécula que se llama capsaicina. La capasicina es la sustancia responsable del sabor picante del ají y se encuentra concentrada en sus semillas y mebrana. El poder de la capsaicina es tan alto que una gota de esta sustancia diluida en 100 mil gotas de agua sigue produciendo un persistente efecto picante o irritante.
Pero la capsaicina también produce otros efectos en otras células de nuestro organismo diferentes a las epiteliales de la boca. Por ejemplo, la capsaicina acelera el metabolismo celular por lo que favorece que se quemen más rápidamente calorías y tengamos esa sensación de calor que produce la ingesta de picante. Además, la capsaicina produce sensación de saciedad y reduce la inflamación de las arterias, por lo que es beneficiosa para el sistema circulatorio.


Senos Libres

No hay comentarios :

Publicar un comentario en la entrada