Encarna Salazar: seis años sobreviviendo al cáncer de mama

La más guapa de las Azúcar Moreno puede dar fe que el cáncer no siempre mata. Si se detecta a tiempo puede curarse dejando chance para una nueva vida. 


En el año 2007 los admiradores  de Azúcar Moreno, el más famoso duo pop español de los 90,  se sintieron conmocionados con la enfermedad de una de sus integrantes.  Encarna Salazar había sido diagnosticada con cáncer de mama y su inseparable hermana Toñi  se encargó de hacerlo público.
Y como dicen que los males vienen en racha,  al poco tiempo las hermanas terminaron distanciadas y cada una decidió tomar rumbo distinto.
Tras concluir con los tratamientos oncológicos, Encarna retomó sus actividades con un disco como solista y el título de la producción no podía ser más reveladora: ‘Desencuentro’. Como ella dijo, no sólo aludía al famoso tango argentino, sino también al desencuentro que había tenido  con la vida a raíz del cáncer.                            

¿En qué circunstancia te enteras que tenías cáncer de mama?
Al igual que muchas mujeres, palpándome yo misma en la ducha. Le dije a mi marido: ‘¡Mira, me he tocado esto aquí, no me gusta, vamos al médico!’. Bueno, uno se asusta mucho, pero también tienes la posibilidad de que te digan no pasa nada -también suele pasar, no hay que asustarse por todo-, pero en este caso dio positivo, era lo que era.

¿En qué estadío estaba el cáncer?
Estaba  bastante pronto, en un nivel dos; no era muy agresivo, estaba muy localizado, por tanto sólo me retiraron el tumor. Por eso insisto mucho en las  revisiones. Yo no iba al médico porque los artistas tenemos una vida de locos, vamos,  venimos y te olvidas; parece que uno se siente bien y dice no voy al médico. Eso es un gran error. Yo por eso  les digo a las mujeres que tienen que hacerse las revisiones anuales, son fundamentales, así se evitan unos malos tragos y en el caso que te detecten algo, si está en una fase temprana,  no vas a sufrir ni la cuarta parte de lo que se sufre cuando el cáncer está avanzado. ¡Prevención es la palabra! Las mujeres tienen que  hacerse sus mamografías,  son importantísimas porque es lo que realmente te puede curar. La prevención es curación, siempre reivindico eso. 

En tu disco hay una canción que se titula ‘Tengo miedo’. ¿Estás viviendo con el miedo?
No, hay que olvidarse del tema. Ahora paso revisiones cada seis meses, mi cuerpo está bien, lo que tengo que hacer es vivir. Hoy en día el tema del cáncer de mama se soluciona bastante bien, hay tratamientos muy buenos, y los médicos te dicen que esto va a pasar a  ser un mal recuerdo en tu vida, tampoco creo un buen recuerdo,  pero  no hay que ser tan dramáticos. Tenemos que ser muy positivos, hay que afrontar la enfermedad con mucha fuerza porque la actitud cura igual que la quimioterapia. No hay que  pensar en nada que te pueda enfermar,  eso te hunde, te baja las defensas y te puede agarrar cualquier cosa. Tienes que ser una mujer muy activa, salir, no pensar demasiado en la enfermedad  y hacer una vida normal, como que ya pasó. Yo, gracias a Dios, ya pasé ese proceso, estoy limpia y no tengo porque  pensar en eso. Estoy trabajando, estoy funcionando al cien por ciento, y eso es una etapa de mi vida que ha pasado y ahí se va a  quedar.

¿Qué fue lo más duro que viviste como paciente?
Cuando me dan la noticia que tenía cáncer. ¡Eso fue brutal! Creo que todas las personas pensamos que eso nunca nos va pasar, siempre lo vemos en las otras personas o en televisión, pero no nos paramos a pensar que  nos puede pasar a todos. Nadie está libre de  esto. Escuchas la palabra cáncer y dices: “Bueno, ya es el fin”. Es lo primero que piensas. La quimio  es  un tratamiento fuerte, pero yo  he tenido mucha suerte porque mi organismo lo toleró muy bien y con seis meses de tratamiento hice una vida totalmente normal.

¿Desde cuando eres paciente de cáncer?
Me detectaron  el 19 de octubre  del 2007. Fue el día de lucha contra el cáncer de mama.

¿El 19 de octubre?
¡Te lo prometo! Fue muy fuerte. Por el susto que tenía no sabía ni qué día vivía, no tenía ni idea dónde estaba y el médico me dice cuando ya me vio calmada: “¿Sabes qué día es hoy, Encarna?”.  “Sinceramente ni sé donde estoy ahora mismo”, le respondí. “Es el día Internacional del cáncer de mama”. Digo: “¿Cómo?”. No sé si esto querrá decir algo, pero a mí me detectaron el cáncer ese mismo día, no sé si es una casualidad o qué.

Seguro pasó ese día para que seas la abanderada de la lucha contra el cáncer de mama.
¡Vaya, vaya…! ¡Si me voy a poner enferma elijo el día importante, yo cualquier día no me puedo enfermar, me pongo el mejor día, tiene que ser así, sino imagínate (ríe divertida).

Las hermanas Encarna y Toñi cuando todo era felicidad durante el
apogeo de Azúcar Moreno.

Con la enfermedad vino la ruptura de Azúcar Moreno y el distanciamiento con tu hermana Toñi. ¿Cómo anda la relación con ella?
Bueno, ya  te dije que tengo mi disco en solitario, ella creo que tiene sus proyectos también, está haciendo sus cosas, cada una peleando como puede en la profesión. Obviamente, estamos en una etapa de stand by, de tranquilidad; ella tiene sus historias, yo las mías, no hay más. Creo que a veces en la vida es bueno tomar un poquito de aire porque las relaciones te cansan. A veces necesitas, tanto ella como yo, respirar un poquito  y estamos ahí, cada una está haciendo un poco su vida y  que Dios nos de la suerte en lo que hagamos y, sobre todo, que seamos felices con lo que hagamos de aquí en adelante. Yo lo único que le pido a la vida ahora es  salud, disfrutar de lo que estoy haciendo, cantar lo que realmente estoy cantando, y a ella le deseo lo mismo, que sea feliz y que disfrute con lo que haga.

Finalmente, ¿qué quisieras transmitirle a las mujeres de Perú?
Les  digo que la prevención es lo único que nos puede salvar la vida. Las mujeres tenemos que ser estrictas, no tenemos que dejar pasar una revisión por lo menos anual. Aquí en España hay un mensaje que dice: ‘El cáncer de mama se cura cogido a tiempo’. Es lo que yo también les digo. Soy madrina de una asociación en Gijón, donde hay muchas mujeres que se quedan solas, les abandona la pareja, se quedan sin trabajo. Y ahí en Gijón, en La Casa de la Vida, se presta ayuda psicológica también. Esta enfermedad es una enfermedad muy psicológica también porque a tu historia como mujer  se añade el miedo de lo que pueda pasar con tu vida. La prevención te puede salvar la vida, es mi lema, y el cáncer de mama es mi causa durante el resto de mi vida, y donde yo pueda estar, ayudar con mi presencia, aportar algo, ahí estaré.

¿Algo que decirle a las pacientes como tú? 

A las mujeres que están pasando por este problema que no tengan miedo, que tengan valor, que tengan fuerza, y que piensen que a ese enemigo se le  puede ganar. Hoy el tratamiento del cáncer de mama ha avanzado, por tanto hay que tener mucha fe y pensar que tú vas a ser más fuerte que tu enemigo, que lo vas a derrumbar.

Senos Libres

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