Cáncer de mama en el embarazo no es motivo para impedir nacimientos





Tener cáncer de seno y estar embarazada es un tema complejo, pero los expertos dicen que no se diferencian mucho de otras mujeres no embarazadas con la misma enfermedad, razón por la que señalan que no hay motivo para  interrumpir el nacimiento del bebé.

Un estudio multicéntrico demuestra que el hallazgo de cáncer mamario en el embarazo  deja similares tasas de  supervivencia a la de las mujeres en edad reproductiva bajo tratamiento oncológico.
"Esta información es importante al momento de aconsejar a las pacientes y respalda la opción de iniciar el tratamiento durante el embarazo", dice una publicación de Journal of Clinical Oncology. Allí, los autores señalan que hasta el 2.9% de todos los cánceres de seno ocurren durante la gestación.
"Durante mucho tiempo se pensó que el embarazo agravaba el pronóstico del cáncer mamario y que se utilizaba como un argumento para interrumpir el embarazo", comentó el autor principal del estudio, Frederic Amant.
Dado que los nuevos resultados demuestran que el pronóstico es similar en las embarazadas y las no embarazadas, "no es necesario interrumpir la gestación. En cambio, promovemos una estrategia terapéutica que adhiere al tratamiento estandarizado. Esta es la mejor garantía para obtener un resultado óptimo. Ese tratamiento incluye el uso de quimioterapia. Habíamos demostrado que es segura para la evolución fetal", dijo el médico.
El equipo de Amant, de los Hospitales Universitarios de Lovaina, Bélgica, compiló información de dos registros con 311 mujeres con cáncer de seno en el embarazo y comparó los resultados con los de 865 pacientes de menos de 45 años, que no estaban embarazadas, y tenían cáncer en estadio I a III.
A casi todas les habían realizado una cirugía conservadora o mastectomía. Salvo cuatro embarazadas, todas recibieron quimioterapia.
En los 61 meses de seguimiento, murió el 14% de las embarazadas y el 12% de las no embarazadas, mientras que la supervivencia no varió significativamente entre los grupos.
Los autores estimaron que la sobrevida sin enfermedad a cinco años en las embarazadas habría aumentado del 65 al 71 por ciento si no hubiesen estado embarazadas, mientras que la sobrevida general a cinco años habría pasado del 78 al 81%.
 "La exposición a la quimioterapia en el segundo y tercer trimestre no altera los resultados neonatales ni aumenta la frecuencia de las malformaciones congénitas”, dijo el especialista.
Aun así, Amant advirtió que "el uso de quimioterapia durante el embarazo reduciría el peso al nacer y elevaría levemente el riesgo de trabajo de parto prematuro y ruptura prematura de membranas. Esto es importante para los obstetras. Por lo tanto, consideramos que es un embarazo de alto riesgo y promovemos el seguimiento del embarazo en una unidad de alto riesgo. Recomendamos centralizar el tratamiento en estos casos complejos".  (Reuters Health)

Senos Libres

No hay comentarios :

Publicar un comentario en la entrada