“El cáncer es una palabra y no una condena”


Los 25 años de las damas voluntarias de Neoplásicas

Entrevista a Flor de María Rivera, presidenta del ALINEN.



Como en la mayoría de hospitales del Perú, en el Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN) también existe un comité de damas voluntarias. En verdad se trata de la Alianza de Apoyo al INEN, que desde su creación en 1987 brinda apoyo material y emocional a los pacientes más necesitados del hospital.
Cuando se creó, apenas trabajaban 50 damas voluntarias, pero hoy, con la creciente incidencia del cáncer y las necesidades apremiantes de los pacientes, ya son 550 mujeres las que se no sólo se encargan de dar consuelo, sino también de conseguir sangre o de comprar las recetas a los pacientes más pobres, tal como nos cuenta Flor de María Rivera, presidenta de esta asociación.

¿Cómo llegan a estos 25 años?
Trabajando mucho y tratando de conseguir la mayor solidaridad y participación. Ahora somos 500 voluntarias, hemos crecido a la par de cómo ha ido creciendo el hospital Neoplásicas.
¿Cómo empieza esto, cuál es la raíz?
Empieza en el año 1987 con la esposa del doctor Pinillos (ex Ministro de Salud), que al ver las necesidades que se presentaban con los pacientes, tuvo la maravillosa iniciativa de reunir a un equipo de amiga y comenzar a trabajar de una manera muy espontánea. Luego se juntaron y formaron esta asociación que es el voluntariado de Neoplásicas.
¿Cómo se incorporan al voluntariado?
Generalmente es porque tenemos amigas, les explicamos, les invitamos y deben pasar por tres entrevistas porque necesariamente tiene que haber un perfil.
¿Cuál es?
Tener vocación de servicio. Tenemos en cuenta también la sensibilidad de la persona porque aquí vamos a ver muchas cosas. Por ejemplo, hay personas que no quieren trabajar directamente con pacientes, entonces nos ayudan en otras áreas. Pero la mayoría trabaja con pacientes porque ahí está todas las necesidades, no sólo materiales, sino la necesidad de ser escuchado, de ser consolado, de darle confianza, de trabajar con ellos para decirles que la vida no termina en un diagnóstico, y hacerles entender que el cáncer es una palabra y no una condena, y para ello hay que luchar.
¿Cuál es el mayor desafío con el paciente?
Lograr que el paciente supere la enfermedad proporcionándole los medios económicos suficientes. Nosotras no damos dinero, damos medicinas, equipos para los procedimientos y tratamientos, ropa, artículos de primera necesidad, todo lo que el paciente puede necesitar para su estadía en el hospital, pasando por lo más simple como un cepillo de dientes hasta uno más complicado como conseguir pasajes para que la familia lleve a su pueblo al paciente fallecido.
¡Qué duro y triste! ¿Ustedes llegan a curtirse frente al dolor?
No. Si eso llegara a ocurrir dejamos de ser voluntarias. Más bien a veces nos sentimos frustrada cando no podemos solucionar los problemas de los pacientes o cuando hemos puestos todo el esfuerzo y nuestro paciente se nos ha ido. Estas cosas nos dan mucho dolor, pero también nos motivan a seguir apoyando. Necesitamos unirnos todos para que esta misión llegue a la persona que realmente lo necesita.
¿Cómo ayudamos al ALINEN?
Si todos los peruanos, económicamente activos, nos donaran un sol se imagina la maravilla que podemos hacer. Tenemos la gran ilusión de hacer una Teletón, nunca lo hemos hecho, ojalá lo podamos hacer con la ayuda de todos. Mientras tanto, quienes quieran ayudarnos pueden venir al hospital Neoplásicas, estamos en la oficina 109, nuestros teléfonos son 2604791, ahí les esperamos.

Senos Libres

No hay comentarios :

Publicar un comentario en la entrada